Hace setenta y seis años, tal día como hoy, las Naciones Unidas aprobaron la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En esta Declaración se establecía, por primera vez, un conjunto de derechos fundamentales que se aplicaban a todas y cada una de las personas de nuestro planeta.
A la vez que conmemoramos este hito en el Día de los Derechos Humanos, vemos cómo nuevos reglamentos, como la Ley de Servicios Digitales, fomentan y protegen los derechos de las personas en línea.
Una nueva era de derechos digitales
¿Qué publicaciones, imágenes y vídeos deberían dejarse y cuáles deberían eliminarse? ¿Existe algún límite entre la moderación de contenido y la censura? Durante años, las plataformas y los gobiernos han monopolizado las respuestas a preguntas como estas. Por otro lado, las personas que utilizan las redes sociales siempre han tenido una escasa influencia en estos temas y, a menos que pudieran darse el lujo de recurrir a los tribunales, tenían pocas posibilidades de impugnar las decisiones de las plataformas.
Gracias a la Ley de Servicios Digitales, esta situación va a cambiar y permitirá a las personas de toda la UE ejercer sus derechos. Esta legislación actuará como punto de referencia y dará a las personas la oportunidad de impugnar las decisiones de las plataformas sobre contenido a través de organismos nuevos e independientes como el Centro de apelaciones; gracias a esto, los usuarios podrán tomar el control de lo que vean y publiquen en línea.
¿Por qué es importante?
A veces, tomar la decisión de si se deja o se elimina una determinada publicación, imagen o vídeo parece algo sencillo y sin importancia. Sin embargo, la cuestión que determina qué pueden compartir las personas en las redes sociales es algo crucial. Hoy en día, miles de millones de personas obtienen información de las redes sociales, por lo que es esencial que las empresas de redes sociales tomen las decisiones correctas. Aunque no siempre es así. Si bien las plataformas establecen a menudo reglas adecuadas, existe una gran cantidad de publicaciones y esto significa que esas reglas no siempre se aplican correctamente. Y cuando las plataformas comenten un error, los usuarios sufren las consecuencias.
Cualquier usuario al que hayan eliminado una publicación sin motivo o que haya visto publicaciones en su muro de noticias que infringen abiertamente las reglas, sabe lo frustrante que puede ser esto. En algunos casos, estas actuaciones pueden tener consecuencias graves en el mundo real. Si las publicaciones de pequeñas empresas desaparecen repentinamente, estas se ven privadas de ingresos esenciales. Si se quitan publicaciones que muestran síntomas de cáncer de mama, se elimina información que podría salvar vidas. Mientras que, en otros casos, publicaciones con lenguaje que incita a la homofobia o la transfobia siguen activas involuntariamente, lo que hace que estas comunidades se sientan inseguras e ignoradas.
¿En qué se diferencia el Centro de apelaciones?
Los organismos independientes de resolución de conflictos extrajudiciales, como el Centro de apelaciones, ofrecen a las personas las herramientas necesarias para impugnar decisiones sobre contenido de Facebook, TikTok y YouTube.
Las plataformas deben interactuar de buena fe con nosotros y tendrán que dar explicaciones ante los agentes reguladores si deciden no implementar nuestras decisiones.
Nuestros revisores de casos profesionales trabajan en esto de forma exclusiva y tienen la experiencia necesaria sobre las reglas de contenido de las plataformas. Sin embargo, en muchos casos la forma en que apliquemos estas reglas será diferente a los métodos de las propias plataformas. Si alguno de nuestros revisores de casos no puede tomar una decisión basada en las reglas de la plataforma, tiene la opción de escalar el caso a otro miembro del equipo que tenga conocimientos más detallados sobre un área en particular. En ese momento, interpretaremos cómo aplicar las reglas, valores y excepciones de políticas de la plataforma teniendo en cuenta siempre los derechos fundamentales establecidos por organismos como la Unión Europea y las Naciones Unidas.
¿Cómo marca la diferencia el Centro de apelaciones?
Creemos que, con el tiempo, los datos sobre los diferentes tipos de conflictos que recibimos podrán usarse para crear una hoja de ruta que detalle los riesgos a los que se enfrentan las personas que utilizan las plataformas de redes sociales. Gracias a esto, será posible demostrar que las plataformas eliminan ciertos tipos de discurso legítimo cuando no es necesario, o que dejan activo contenido dañino que infringe sus propias políticas. Estos datos serán de gran utilidad para los académicos, los periodistas, la sociedad civil, los agentes reguladores y, por supuesto, las propias plataformas.
La base de toda sociedad democrática son los derechos humanos. La Ley de Servicios Digitales de la UE aplica al mundo digital estos mismos principios, que son fundamentales para todos. Aún así, para que estos derechos tengan significado, es necesario poder hacer uso de ellos. Nuestro próximo desafío es crear un nuevo ecosistema compuesto de organismos de resolución de conflictos y garantizar que las personas de toda la UE puedan ejercer sus derechos digitales.
*Si reside en la UE y quiere impugnar una decisión de Facebook, TikTok o YouTube sobre algún contenido, puede presentar un conflicto en el Centro de apelaciones mediante este vínculo.